Usuarios de internet en México, 32 millones!!!
Ya es historia, pero sigue repitiéndose!
“El consumidor ya no es pasivo” ¿Pero qué quiere decir esto? Y, aún mas importante, ¿Porque me lo siguen repitiendo? Los que lo repetimos, usualmente somos los que nos hemos estado dedicando de lleno a los medios digitales. Y a lo que nos referimos es que el consumidor de hoy pasa más de la mitad de su día conectado a algún tipo de herramienta que esté asociada a Internet. Esto significa que el consumidor de hoy pasó de ser un ente receptivo que puede ver una publicidad y no hacer nada al respecto, a ser una persona que si es movida por lo que ve o escucha, tiene la posibilidad de repartirlo como si fuera reguero de pólvora a todos sus contactos. Suena interesante ¿no? Por cada persona que es movida por algo que ve, está la posibilidad de que lo vean cientos de miles más. Ese es el poder de Internet, el poder ahora esta del lado del usuario.
Antes el usuario de Internet buscaba información, hoy la información busca al usuario.
La evolución que trajo Internet al mundo de la comunicación generó un abismo que tomó a muchos por sorpresa. Más increíble aun es que esta evolución sigue dando pasos firmes (y cada vez mas rápidos y espaciados) con cada día que pasa. El comercial ya no puede ser los dos minutos que me da la tele para ir al baño. Hoy en día la publicidad tiene que ir más allá porque así lo demanda la gente que se acostumbro a vivir en un mundo donde la información no va en un solo sentido. Ya no es del punto A al punto B. Hoy en día la información tiene que ir, volver, cambiar y diseminarse. Sale del punto A y de ahí se convierte en algo que le pertenece a las masas, crece y toma vida propia. Esto le aterra a las empresas.
Nos hemos encontrado con una gran confusión y resistencia en la mayoría de la gente de marketing y agencias a la hora de pautar en Internet. Solo conocen tres cosas: “Televisión” “Radio” “Impresos”… y a veces el BTL, si es que todavía siguen pensando que existe esa maldita línea. Pero la espina dorsal de toda agencia son “Televisión” “Radio” “Impresos”. Si el cliente quiere algo nuevo, entonces la agencia cambia el impreso de la revista. En lugar de hacerlo vertical lo hacen horizontal y ahí tenemos un espectacular. Pero si el cliente toma la iniciativa y exige presencia en Internet, entonces la cosa se complica.
Recordemos, ellos solo conocen “Televisión” “Radio” “Impresos”. La solución de la agencia es tomar lo que tienen de “Televisión” “Radio” “Impresos” y pasarlo a Internet. Toman los archivos digitales que ya tenían y los pasan directamente a algún banner o lo insertan en la sección de “videos” de la página del cliente. Listo, ya está. El cliente tiene la presencia que quería en Internet, se cumplió con lo que pedía, y los consumidores no tenemos la menor idea de porque pusieron un comercial que ya vimos en televisión en una pequeña sección de la pagina del cliente. Si es que llegamos tan lejos en la página de dicha empresa. Esto se conoce como transferencia de contenidos, y es el típico error a la hora de comunicar un mensaje publicitario en Internet. Se piensa que si funciona en los otros medios, funcionará en Internet, pero NO, no funciona. Internet tiene su propio lenguaje, tiempos y formas, es por eso que el contenido debe ser generado exclusivamente para Internet y no caer en simples transferencias.
El consumidor de hoy en día ya no es un pescado en un océano de información al que hay que cazar con escopetazos al azar. Lo que se logra con eso es fallar en el intento el 95% de las veces e irritar a los demás pescados que nadan placidamente sin querer ser molestados.
Lo ideal es saber a quienes queremos como clientes, donde los encontramos y que usar para atraer su atención. Ahí es donde comienza la verdadera magia de Internet. Por primera vez en la historia somos capaces de segmentar el publico de una forma tan eficaz que podemos saber que nuestro mensaje va a llegar al grupo de personas mas receptivo y mas interesado en lo que tenemos para ofrecer.
Pero como se menciono antes; no es suficiente regurgitar la campaña que se hizo en televisión, radio o impresos. Ese tipo de acciones molestan. La gente considera a Internet como un momento privado en un lugar propio. Cada quien visita su pequeño rincón del ciberespacio para entablar relaciones con gente que piense como ellos, actúe como ellos, o tenga los mismos interéses. En ese pequeño lugar al que visitan no se puede irrumpir como si fuéramos un rinoceronte en una cristalería. Para la gente, sus sitios de Internet son sagrados. Ellos quieren informarse, entretenerse y compartir lo que les gusta.
Pero: ¿Quiénes son ellos? ¿Cuantos son?
Para nuestros intereses decidimos ir a los números presentados por el Interactive Advertising Bureau (IAB) de México.
Allí nos enteramos que México ya cuenta con 32 millones de internautas (y el número sigue creciendo rápidamente).
De esos 32 millones:
- 90% de los internautas afirma ser impactado por publicidad en Internet.
- 80% de los internautas se han enterado de un nuevo producto vía Internet.
- 70% de los internautas están inscritos en alguna red social.
A esto hay que sumar los siguientes datos:
- Los formatos multimedia continúan en crecimiento.
- Spots en video crecieron 45%
- Campañas en social media crecieron 74%
Y estas cifras son únicamente para México. Si abrimos nuestras miras al resto de America, e incluso a Europa y más allá al resto del mundo, estos números crecen de forma exponencial.
¿Cómo llegar a 30 millones de personas?
No lo haces. Si algo nos enseño el pasado es que el peor error que se puede cometer en la publicidad en Internet es querer llegarles a “Todos” (así con mayúscula).
Al principio ese fue el instinto de toda agencia y cliente.
Como especificamos antes, Internet es un mundo hecho a base de nichos. Eso quiere decir que para tener éxito hay que respetar el espacio del cibernauta y dejar que él comparta el mensaje. El verdadero secreto de la publicidad por Internet es generar contenido que le guste al usuario lo suficiente como para querer compartirlo con el resto del mundo. Suena fácil, no? No lo es, y la razón es sencilla: Para poder saber lo que el público quiere, primero hay que saber escuchar, integrarse, ser parte de tu propio público. Si queremos acercarnos, primero tenemos que escuchar que está diciendo y que están pidiendo.
Las empresas que ven en Internet un espacio mas en donde colgar su logo están cometiendo un error y desperdiciando su dinero. La verdadera fuerza de Internet es poder generar una conexión con el consumidor de tal forma en la que sea él mismo quien hable por nosotros. Si le damos al publico algo bueno, interesante y divertido, será ese mismo publico quien nos de a conocer. Al entrar en esta dinámica de “compartir lo que me gusta”, el público se vuelve, de forma subconsciente, en parte de nosotros. Cuando un cibernauta comparte algo que le gustó, esta poniendo su nombre y respaldo detrás de ese contenido. Eso lo convierte en algo más que un aliado. En su mente él es parte de ese mensaje y por consiguiente del creador del mensaje. Da mucho para pensar algo así. El cibernauta genera un lazo con la marca que en muchos casos sentirá como propia. Se puede comparar a ser seguidor de un equipo de futbol. No es algo razonado, simplemente sale del corazón.
Habiendo puesto sobre la mesa todos estos puntos, esperamos que las empresas cometan menos errores.
Hay que respetar mas a este publico. Y la forma de respetarlo es generando contenido que sea mas ad hoc con el medio. Es únicamente así como el usuario se convertirá en nuestro aliado mas fuerte y el mas ávido generador de nuevos afiliados a nuestra marca.
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